Mirando arriba

By Francisco Javier Ugarte y Pages

Siento que el peso del dolor me oprime:

mi cuerpo, cual mi espíritu, vacila,

y mi vida, antes plácida y tranquila,

inquieta lucha y fatigada gime.

Aun la muerte, Señor, no me redime

del hondo malestar que me aniquila;

mas bruñe y templa y sin piedad afila

el corvo acero que implacable esgrime

Ella vendrá, callada y a deshora,

como ladrón que de improviso hiere

al torpe, descuidado caminante

¡Feliz quien, al lucir la eterna aurora,

cuando la carne corrompida muere,

eleva el alma en ascensión triunfante!