Mis trenzas

By Mercedes Matamoros

Las trenzas de azabache ¡tan hermosas!

que en espirales a mis pies descienden,

guardan aromas que en el alma encienden

recuerdos de promesas engañosas

Las cubrieron de perlas y de rosas

esas pérfidas manos que hoy me venden

Manos que sus guedejas ya no extienden,

ni con ellas se enlazan cariñosas

Pasaron los contentos de otros días,

y al morir con tu amor mis alegrías,

¿de qué me sirven ¡ay! mis trenzas bellas?

¡Quisiera que en serpientes transformadas

dejaran en tu cuerpo, envenenadas,

de su aguijón sutil las rojas huellas!