Miserias – I

By Juan Martínez Nacarino

Yo pienso como tú Tampoco quiero

a la hora de la muerte ver visiones

que vengan ofreciéndome perdones

por el buen parecer, cuando me muero

Sólo el perdón de Dios busco y espero

y el cariño de honrados corazones,

que conviertan más tarde en oraciones

lo que era afecto fiel o amor sincero.

Que la hora decisiva de la Muerte

no es hora de visitas de cumplido,

ni de cubrir menguadas apariencias,

ni momento de verme, ni de verte,

quienes en la injusticia y el olvido

aparentan tranquilas sus conciencias