MORIR HABEMOS

By Manuel Bernabé

¡Día de evocaciones tristes y religiosas

en que las almas vagan por los parques desiertos,

en que a las soledades de los seres ya muertos

se asocia la divina lágrima de las cosas!

¡Mano, deja en sus tallos las olímpicas rosas

y corta siemprevivas de los silentes huertos!

¡ Que la tarde recoja en sus fulgores yertos

la piadosa elegía de las madres y esposas!

Es hora de rezar, es hora de plañir,

es hora de pensar que habernos de morir.

; Oh, la piedad cristiana que por los muertos llora!

Y tú, corazón mío, vierte un río de llanto,

que aquel amor sublime a quien quisiste tanto,

al pie de los cipreses eternamente mora.