Mudanza

By Clemente Althaus

«Ni a la Fortuna sus tesoros pido,

ni ya codicio el mando peligroso,

ni de la Gloria el resplandor hermoso

ni el aura vana y popular ruido.

Ni de insigne beldad, de gracias nido,

ser el feliz enamorado esposo:

sólo anhelo las playas del reposo

y el agua soñolienta del olvido»

Así dije, y eterna despedida

dar a dichas y pompas de este suelo

mi alma creyó, del desengaño herida:

mas ya sacudo de la tumba el hielo,

y ya me torna a alucinar la vida,

¡y amor, fausto y poder y gloria anhelo!