Muerte

By Armando D. García

Mas ¡oh! la turbulenta hora de los derrumbes

en que se trueca el surco en un terrible abismo

(Tú eres humano, hermano, y sabes que sucumbes:

es el destino injusto, ¡siempre será lo mismo!).

La exactitud severa del término marcado

destácase por sobre la meta del vivir

La Vida es un perenne dominio limitado

por sobre cuyos muros cruzamos al morir

Dejemos ante el grande poder de lo insondable

-que tiene su designio severo e inmutable-

la vanidad que exalta el odio y el rencor.

Que Cristo, con ser Cristo, divinizó su vida

por el acatamiento de la fatal medida

que eternamente iguala la Gloria y el Dolor