Mundo

By Francisco Javier Ugarte y Pages

¡Ay del mundo, ese Rey enloquecido

que te ultraja, Señor, y que te niega,

y rebelde y satánico se entrega

al placer, a la crápula y al ruido!

Por su propia maldad envilecido,

de la ciénaga inmunda en que se anega

ni el agua brota, que los campos riega,

ni se alza el ave, que fecunda el nido.

Sordo al deber, al sacrificio ajeno,

ciego a la luz del ideal cristiano,

«no es bueno el mundo», ni jamás fue bueno

¡Ay de él, Señor, si tu potente mano

libre le deja para hollar sin freno

el lodazal del egoísmo humano!