Musa mía
Musa mía, unas veces tocada de Misterio;
Pálida como un lienzo funeral Silenciosa,
fragante a flores secas de viejo cementerio
lívido el canto traes en la boca tediosa
Y a la herida que sangra le aplicas el cauterio
de la verdad que es trágica y me das toda rosa
con tristes amarillos Salmodia tu salterio
una nota que tiene sinceridad de losa
Y entonces todo el verso se ahueca mientras flota
en torno a mis estrofas la blanca veste rota
de mi juventud bella que huele a Primavera
En vano es que pretenda que te alegres, en vano,
porque todo el esfuerzo de mi deseo humano
logra sólo tu risa de fugaz calavera