Náufrago amante entre desdenes

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Molesta el Ponto Bóreas con tumultos

cerúleos y espumosos; la llanura

del pacífico mar se desfigura,

despedazada en formidables bultos.

De la orilla amenaza los indultos

que, blanda, le prescribe cárcel dura;

la luz del sol, titubeando obscura,

recela temerosa sus insultos.

Déjase a la borrasca el marinero;

a las almas de Tracia cede el lino;

gime la entena, y gime el pasajero.

Yo ansí, náufrago amante y peregrino,

que en borrasca de amor por Lisis muero,

sigo insano furor de alto destino.