Neurastenia

By Julio Herrera y Reissig

Huraño el bosque muge su rezongo,

y los ecos llevando algún reproche

hacen rodar su carrasqueño coche

y hablan la lengua de un extraño Congo

Con la expresión estúpida de un hongo,

clavado en la ignorancia de la noche,

muere la Luna El humo hace un fantoche

de pies de sátiro y sombrero oblongo

¡Híncate! Voy a celebrar la misa

Bajo la azul genuflexión de Urano

adoraré cual hostia tu camisa:

«¡Oh, tus botas, los guantes, el corpiño !»

Tu seño expresará sobre mi mano

la metempsícosis de un astro niño