Niebla

By José María de Aguirre

Nublose el sol de la esperanza mía

que siempre tuvo resplandor escaso,

sin llegar a las cumbres del Ocaso,

la linde al trasponer el mediodía

Al escalar la pedregosa vía

menguó mi aliento y vacilo mi paso;

y tuve sed y la sacié en tu vaso

¡musa del Septentrión, Melancolía!

Agotado en los medios del camino

en plena juventud, voy peregrino

desalentado, vacilante y ciego

Nublose el sol de la esperanza mía

¿No habrá una estrella que me preste guía

en este mar de sombra en que me anego?