Niega al amor ser deidad, sino esclavo de Lisi

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Quédate a Dios, Amor, pues no lo eres;

que servir a quien sirve es vil locura.

Esclavo eres de Lisi en prisión dura,

¿y qué te sirva yo de esclavo quieres?

Ni templo habites ni holocausto esperes,

pues yaces, sacrificio a la hermosura

de aquella vista que me abrasa pura,

donde, ardiendo, con flechas y arco mueres.

El virote, que fue peso a tu aljaba,

en tu cuello te muestre fugitivo,

de humana majestad, deidad esclava.

Cierra el palacio, en otro tiempo altivo;

forje grillos tu padre, que forjaba

para tu enojo el rayo vengativo.