No ocasiones a que te digan lo que este soneto a una fuente que estando muy rica...
¿No eras tú la que quiso a la mañana
imitarle las perlas engreída,
y en flor de jaspe tiene prevenida
por nieve mármol, pórfido por grana?
Pues ese viento de tu pompa ufana,
ese enjugó tu cristalina vida.
Que quien se puso tan envanecida
fue providencia que quedase vana.
Que olorosa merced te debe el prado
engañando de fuentes tantas flores
que alistaron su vida a tu cuidado.
Mentiste la esperanza a sus verdores.
¡Oh aviso superior de lo criado!
¡Oh propiamente imagen de señores!