No pises, no; detén el pie de nieve...

By Pedro Castro y Anaya

No pises, no; detén el pie de nieve;

no pises esta desmayada rosa,

que a los claveles de tu boca hermosa

la ya marchita púrpura les debe

Esta, que poseyó cetro tan breve

del prado en la república olorosa,

hállete, oh Nise, alguna vez piadosa

si tu retrato a lástima te mueve

Pero si acaso enternecida lloras

la muerte de una flor, oh dueño ingrato,

por ser copia gentil de tus auroras,

Nise, Temed; en que, en tan breve rato,

sin la prolija guerra de las horas,

falte el original como el retrato.