No pude comprender
Me abisma no entender, bello Narciso,
la ingenua admiración que te arrebata
y te fascina en la onda azul y plata
Claro que para ti es un paraíso
mirar tus ojos bellos y tu seno,
tu sonrisa, tu frente, tu figura,
llena de majestad y de dulzura
Pero ¿no piensas que haya algo de bueno
que distraiga tus ojos y tu mente,
fije más alto tu mirar sereno
y entretenga tus horas dulcemente
¡Quisiera comprender mi alma sencilla
la perfecta hermosura de tu frente,
donde jamás el pensamiento brilla!