Obsequio de boda

By Martín Goygoechea Menéndez

La secular pobreza que asedia a los poetas

hace que sólo ofrezca un ramo de violetas

a vuestra grácil novia, pues en cuestión de amores

una epopeya ha sido siempre un ramo de flores

Vuestra novia es graciosa y muy dulce y muy bella;

lo galante sería ofrendarle una estrella

o un cordero blanco con grandes moñas rosas,

o sobre una azucena un par de mariposas.

Y en su defecto, fuera un obsequio cumplido

dos tórtolas albísimas sobre el plumón de un nido,

mas, como enviaros eso no puedo, por mis penas,

aunque haya mariposas, estrellas y azucenas,

luciendo una sonrisa, va el ramo de violetas

como la pobre ofrenda que usamos los poetas.