Obstinación

By Julián del Casal

Pisotear el laurel que se fecunda

con las gotas de sangre de tus venas;

deshojar, como ramo se azucenas,

tus sueños de oro entre la plebe inmunda;

doblar el cuello a la servil coyunda

y, encorvado por ásperas cadenas,

dejar que en el abismo de tus penas

el sol de tu ambición sus rayos hunda;

tal es ¡oh soñador! la ley tirana

que te impone la vida en su carrera;

pero, sordo a esa ley que tu alma asombra,

pasas altivo entre la turba humana,

mostrando inmaculada tu quimera,

como pasa una estrella por la sombra.