Octubre

By Julio Herrera y Reissig

Un crimen de cantáridas palpita

cabe el polen Floridos celibatos

perecen de pasión bajo los gratos

azahares perversos de Afrodita

Como un corpiño que a besar excita,

el céfiro delinque en los olfatos;

mientras llueven magníficos ornatos

a los pies de la Virgen de la ermita

Tocando su nerviosa pandereta

una zagala brinca en el sendero;

y al replique pluvial de la pileta,

con un ritmo de arterias desmayadas,

se extinguen en el turbio lavadero

las rosas de las nuevas iniciadas