¡Oh muerte!

By Julio Flores Roa

Amad la muerte, amadla Ella procura

el supremo descanso, ella nos guía

en el camino del silencio, es fría

pero buena; ella mata la amargura

Ella es la maga de la sombra es pura

y eterna y todos la llamáis impía

¿Por qué? ¿Porque nos besa en la agonía,

y un tálamo nos da en la sepultura?

La Muerte es la ceniza de la llama;

es el «no ser» de lo que vibra; muda

ante el placer o el infortunio, ama.

El sueño, matador de los dolores;

la calma, que del daño nos escuda,

y la tierra que es madre de las flores.