Oración

By Julián del Casal

¡Ah, los muertos deseos! Nada ansío

de lo que el mundo ofrece ante mi vista:

aquello que mi alma no contrista

tan sólo me produce amargo hastío

Como encalla entre rocas un navío

que se lanza del oro a la conquista,

así ha encallado el ideal de artista

entre las nieblas del cerebro mío

¡Oh, Señor! si la sombra no deshaces

y en mi alma arrojas luminosas haces,

como un sol en oscuro firmamento,

haz que sienta en mi espíritu moroso

primero la tormenta que el reposo,

primero que el hastío ¡el sufrimiento!