¡PADRE DE NUESTRA REDENCIÓN! A W. A. JONES
i Padre de nuestra redención! La gente,
que debe a ti su libertad naciente,
se postra de rodillas, y en tu frente
pone el beso amoroso del Oriente.
Por tu ley, que es supremo mandamiento,
Dios te reserva el inmortal asiento.
Tu Magna Carta es hostia y alimento
del pueblo en tres centurias irredento.
Gracias a ti la esclavitud longeva
huye a la aurora de una patria nueva...
¿Quién no ama la eficacia de una prueba?
¡Loor a la nación americana
que te crió! ¡Filipinas soberana
será tu monumento de mañana!