Para muestra...

By Ángel R. Chaves

Juega hasta echar el pego algunas veces,

con bastante frecuencia se emborracha,

y tres leguas en torno no hay muchacha

que no pierda con él sus esquiveces

Hace vil mercancía de sus preces,

su lengua de escorpión parece un hacha,

y oculta en ocasiones la bocacha

de la sobrepelliz en los dobleces

Tal es el que en mi pueblo representa

la santa religión de mis mayores,

y como este ejemplar sé de cincuenta

Mas de la sacra fe a los resplandores

¡qué importa, vive Dios! Tened en cuenta

que si hay curas así, los hay peores