Para unas voces

By Carlos Póo Urbach

En la penumbra incierta del historiado coro

disuélvese un perfume como de castidades,

y de la nave inmensa las blancas soledades

invade un leve soplo de virginal decoro

De los erguidos cirios la lágrima de oro

tiembla al errar el vuelo de espiritualidades

que emana de las voces del coro, en suavidades

flexibles, tenues, leves, como hálito sonoro

La vibración postrera se extingue de las voces,

y aun se perciben vagos, como sedosos roces

que pueblan el silencio de los sitiales almos;

y el ánimo interroga, si en la alta sillería

expira lentamente la santa melodía

o inícianse en el alma desconocidos salmos.