Parenética alegoría

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Decimotercio rey, esa eminencia

que tu alteza a sus pies tiene postrada

querrá ver la ascendencia coronada,

pues osó coronar la descendencia.

Casamiento llamó la inteligencia,

y en él sólo de ha visto colorada

la desvergüenza. Díselo a tu espada,

y dale al cuarto mandamiento audiencia.

Si te derriba quien a ti se arrima,

su fábrica en tus ruinas adelanta,

y en cuanto te aconseja, te lastima.

¡Oh muy cristiano rey!, en gloria tanta,

ya el azote de Dios tienes encima:

mira que el Cardenal se te levanta.