Pasionaria

By Rodolfo Castaing

Tú bien sabes que vivo para amarte

con fervor, sin quebrantos ni medida;

tú sabes que, al hacerte mi elegida,

la existencia he querido consagrarte.

Tú sabes que jamás podré olvidarte,

pues lo que bien se quiere, no se olvida

y mientras tenga un hálito de vida,

ese hálito será para adorarte.

Por tu amor yo he luchado con desvelo,

desgarrándome el alma en los abrojos

crecidos a la sombra de ese anhelo;

y cuando, al fin postrándome de hinojos,

para no sucumbir buscaba el cielo,

¡tú me diste dos cielos en tus ojos!