PATRICIO MARIANO – III
Moriste cuando de santa alegría
la Patria a disfrutar empieza apenas.
Doloroso es morir entre cadenas,
estando por brillar un nuevo día.
A los que saben crear dulce poesía
de la Vida su prosa a manos llenas,
pues escrito está que las almas buenas
deben también probar la pena impía.
Descansa en paz, fecundo novelista,
devoto de las Musas, noble artista,
y del Cuarto Poder bravo soldado.
A cambio de lo mucho que sufriste,
ojalá Dios conceda a tu alma triste
un bello rincón de su Edén sagrado! . . .