¡Paz!

By Aurelio Yanguas

Conmueve los cimientos de la tierra

el seco retumbar de los cañones,

al grito de fortísimas naciones,

que, ronco dice en su delirio: ¡Guerra!

Tan bárbaro rencor la lucha encierra;

tan grande fueron ya sus proporciones;

tan duros los quebrantos y emociones,

que al alma hiere y al cerebro aterra

¡Piedad, Señor! ¡Magnánimo, perdona

el grave delinquir de los humanos!

¡Su insólita ceguera les abona!

¡Perdónalos, Señor, son mis hermanos!

¡Tú que ciñes del mártir la corona,

el ramo de la paz pon en sus manos!