Pecosa y hoyosa y rubia

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Pecosa en las costumbres y en la cara,

podéis entre los jaspes ser hermosa,

si es que sois salpicada y no pecosa,

y todo un sarampión, si se repara.

Vertís de tabardillo la antipara;

si las alas no son de mariposa,

es piel de tigre lo que en otras rosa:

pellejo de culebra os pintipara.

Hecha panal con hoyos de viruelas,

sacabocados sois de zapatero,

o cera aporreada con las muelas.

Malas manchas tenéis en ese cuero;

lo rubio es de candil, no de candelas;

la cara, en fin, lamprea en un harnero.