Perdido ando , señora, entre la gente
Perdido ando, señora, entre la gente
sin vos, sin mí, sin ser, sin Dios, sin vida;
sin vos porque de mí no sois servida,
sin mí porque sin vos no estoy presente;
sin ser porque del ser estando ausente
no hay cosa que del ser no me despida;
sin Dios porque mi alma a Dios olvida
por contemplar en vos continuamente;
sin vida porque ausente de su alma
nadie vive, y si ya no estoy difunto
es en fe de esperar vuestra venida;
¡oh, bellos ojos, luz preciosa y alma,
vuelve a mirarme, volveréisme al punto
a vos, a mí, mi ser, mi Dios, mi vida!