Perdón, Jesús

By Vicente Sarthou Carreres

Cuando veo cuán grande es tu dulzura,

cuán inmenso tu amor, tu bondad cuánta,

transida de dolor mi alma se espanta

y no cabe en mi pecho la amargura.

¿Es posible, gran Dios, que en mi locura,

hallando tu doctrina bella y santa,

me arrojara en las olas que levanta

en el mar de la duda la impostura?

¡Perdón, Jesús, perdón! Arrepentido

a tus plantas me postro conmovido

y te pido sufrir sin tregua, tanto

que sea un padecer cada segundo;

para arder en tu amor eterno y santo,

¡dame, Señor, un Gólgota en el mundo!