Perlas

By Esther Lucila Vázquez

Toma el collar de nacaradas perlas,

en su nevado cuello lo coloca

mientras la risa escapa de su boca,

y en el vecino estanque corre a verlas.

Mas temerosa luego de perderlas,

se sienta presto en la maciza roca

Y una y cien veces con amor las toca

cual si tuviera miedo de romperlas

Cíñese el brazo nítido y redondo,

vierte alegre el collar en sus rodillas

y el fin lo enlaza en su cabello blondo.

Pero un ave pasó: con sus alillas

lanzó el tesoro al cristalino fondo

¡Y perlas mil bañaron sus mejillas!