Persuade a la justicia que arroje el peso, pues usa sólo de la espada

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Arroja las balanzas, sacra Astrea,

pues que tiene tu mano embarazada;

y si se mueven, tiemblan de tu espada:

que el peso y la igualdad no las menea.

No estás justificada, sino fea;

y, en vez de estar igual, estás armada;

feroz te ve la gente, no ajustada:

¿quieres que el tribunal batalla sea?

Ya militan las leyes y el derecho,

y te sirven de textos las heridas

que escribe nuestra sangre en nuestro pecho.

La Parca eres, fatal, para las vidas:

pues lo que hilaron otras has deshecho

y has vuelto las balanzas homicidas.