Péscame una sirena
Péscame una sirena, pescador sin fortuna,
que yaces pensativo del mar junto a la orilla
Propicio es el momento, porque la vieja luna
como un mágico espejo entre las olas brilla
Han de venir hasta esta ribera, una tras una,
mostrando a flor de agua el seno sin mancilla,
y cantarán en coro, no lejos de la duna,
su canto, que a los pobres marinos maravilla.
Penetra el mar entonces y coge la más bella,
con tu red envolviéndola No escuches su querella,
que es como el aleve de la mujer El sol
la mirará mañana entre mis brazos loca,
morir bajo el divino martirio de mi boca,
moviendo entre mis piernas su cola tornasol.