Pidiendo celos de un marido muerto

By Anastasio Pantaleón de Ribera

Tisbe, si adoras de tu muerto esposo

el polvo amante, que mi amor espera,

pues cuando en tus desdenes persevera

de no morir está mi amor celoso.

Que esperanza un espíritu glorioso

dime te ofrece, si la muerte fiera

cedió temprana tu afición primera

en el grave, en el último reposo.

Olvida, Tisbe, y logra ya en mi vida

la fe de que es inhábil tanta muerte,

que en esta disculpado está el olvido.

O pues eres, señora, un homicida

debate yo mejor la misma suerte

por muerto, unas por más agradecido.