Pigmalión

By Clemente Althaus

Duélese Pigmalión, la vista fija

sin cesar en su amada efigie hermosa,

de que espíritu humano no la rija,

y a Venus que la anime pedir osa

De una pasión tan nueva y tan prolija

dolida al fin, le concedió la Diosa

que muerte estatua, de sus manos hija,

a sus brazos descienda, viva esposa

Así la imagen que mi mente crea,

única a quien adora el alma altiva

y que no hay perfección que no posea.

Divinidad permita compasiva

que, el ser dejando de implacable idea,

en humana mujer se encarne y viva