Pinceladas – II

By Rudolfo Figueroa

Orando acaso por el ser que adora,

imagen muda del dolor sombrío,

el funerario sauce sobre el río

cuelga su cabellera protectora

Tenaz conserva su actitud traidora

un martín pescador, hosco y bravío,

y al parecer, durmiéndose de hastío

está en la rama que se inclina y llora

Por fin en el remanso un pez blanquea,

rápido se derrumba de repente

y el agua con violencia chapotea;

vuelve a posarse en el sauce doliente

Y parece, al bañarse en luz febea,

que llevara en el pico un ascua ardiente.