Plegaria

By Adelardo López de Ayala

¡Dame, Señor, la firme voluntad

compañera y sostén de la virtud;

la que sabe en el golfo hallar quietud

y en medio de las sombras claridad;

la que trueca en tesón la veleidad

y el ocio en perenal solicitud,

y las ásperas fiebres en salud,

y los torpes engaños en verdad!

Y así conseguirá mi corazón

que los favores que a tu amor debí

te ofrezcan algún fruto en galardón

y aun Tú, Señor, conseguirás así

que no llegue a romper mi confusión

la imagen tuya que pusiste en mí