Poemas del mar – Final

By Tomás Morales

Yo fui el bravo piloto de mi bajel de ensueño,

argonauta ilusorio de un país presentido,

de alguna isla dorada de quimera o de sueño,

oculta entre las sombras de lo desconocido.

Acaso un cargamento magnífico encerraba

en su cala mi barco; ni pregunté siquiera;

absorta mi pupila las tinieblas sondaba,

y hasta hube de olvidarme de clavar mi bandera

Y llegó el viento Norte, desapacible y rudo;

el poderoso esfuerzo de mi brazo desnudo

logró tener un punto la fuerza del turbión;

para lograr el triunfo luché desesperado,

y cuando ya mi cuerpo desfalleció cansado,

una mano en la noche me arrebató el timón.