Poemas del mar – IV

By Tomás Morales

Llegaron invadiendo las horas vespertinas;

el humo denso y negro manchó el azul del mar,

y el agrio resoplido de sus broncas bocinas

resonó en el silencio de la puesta solar

Hombres de ojos de ópalos y de fuerzas titánicas,

que arriban de países donde no luce el sol:

acaso de las nieblas de las Islas Británicas,

o de las cenicientas radas de Nueva York.

Esta tarde, borrachos, con caminar incierto,

en desmayados grupos se dirigen al puerto,

entonando el Good save con ritmo desigual.

Y en un ¡hurra! prorrumpen con voz estentorosa

al ver sobre los mástiles ondear victoriosa

la púrpura violeta del pabellón Royal