Poesías fúnebres Epitafio a una señora en su sepulcro

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Aqueste es el poniente y el nublado

donde el tiempo, Nerón, tiene escondido

el claro sol que en su carrera ha sido

por el divino Josué parado.

Estos leones, cuyo aspecto airado

se muestran por su dueño enternecido,

a una águila real guardan el nido

de un cordero en el templo venerado.

Estas las urnas son en piedra dura

de las cenizas donde nace al vuelo

la fénix Catalina, hermosa y pura.

Aquestos son los siete pies del suelo

que al mundo miden la mayor altura:

marcas que a vuestras glorias pone el cielo.