Poesías fúnebres Epitafio a una señora en su sepulcro
Aqueste es el poniente y el nublado
donde el tiempo, Nerón, tiene escondido
el claro sol que en su carrera ha sido
por el divino Josué parado.
Estos leones, cuyo aspecto airado
se muestran por su dueño enternecido,
a una águila real guardan el nido
de un cordero en el templo venerado.
Estas las urnas son en piedra dura
de las cenizas donde nace al vuelo
la fénix Catalina, hermosa y pura.
Aquestos son los siete pies del suelo
que al mundo miden la mayor altura:
marcas que a vuestras glorias pone el cielo.