Por nada, como ves

By Leandro Fernández de Moratín

Siete duros al mes de peluquero,

para calzarme, nueve; las criadas,

que necesito dos, no están pagadas

si no les doy cien reales en dinero.

Diez duros al bribón de mi casero;

telas, plumas, caireles, arracadas,

blondas, medias, hechuras y puntadas

de Madame Burlet y del platero

Noventa duros, poco más -Noventa,

diez, siete, nueve, cinco ¡Y la comida!

-¿No la quiere pagar y somos cuatro?

Solo cuatro Si a usted no le contenta

-Sí, calla Bien ¡Hermosa de mi vida!

¡Ay del que tiene amor en el teatro!