Preocupación

By Julián del Casal

Cual labrador que, con pujante brío,

del sol naciente a los fulgores rojos,

devastando del campo los abrojos,

granos siembre en el surco a su albedrío.

Y en la noche, al oír el viento frío,

se le llenan de lágrimas los ojos,

porque teme encontrar sólo rastrojos

donde soñó la mies en el estío;

así yo, que en mis verdes primaveras

siembro por mis caminos las quimeras

engendradas en días halagüeños,

al sentir los rigores de la suerte,

temo que el soplo de temprana muerte

destruya la cosecha de mis sueños