PRESENTACIÓN
Guerrero, nefelíbata de versos de rubíes,
que sueña en hipsipilas como en constelaciones;
cuyo laúd lo pulsan blancas manos de huríes
y es su voz de paloma arrullando a leones.
Apóstol, trashumante jeque de los Parnasos,
que rumia en los silencios vastas enciclopedias;
cuando fabrica versos, van brincando Pegasos,
dueño de la siringa de Andrades y de Heredias.
¡ Celia! la florecilla de suave primavera;
¡Delfina! en cuyos ojos florece la quimera:
poesía, vara mágica, hermosura de flor,
lo mejor de mi raza, de mi sangre y mi historia
que se ofrenda a don Luis, como dosel de gloria,
porque lo lleve a España, en un vuelo de amor.