Primaveral – La voz del albriego

By Leopoldo Trenor

Yo soy el labrador que, entre la dura

costra del erial, con el arado

abro el surco fecundo que ha regado

mi sudor de trabajo y amargura

Amo del campo pardo la tristura,

el inmenso horizonte desolado,

y espero en mis labores, resignado,

la cosecha tardía e insegura.

Sólo a lo lejos con vibrantes sones

un campanario me habla de consuelo,

alentando mis pobre oraciones.

Si encorvan nuestros huesos hacia el suelo

las fatigas, los toscos corazones

se elevan confiados hacia el cielo