Primaveral – La voz del monje

By Leopoldo Trenor

No hostigó la ambición mi noble anhelo

de encontrar la verdad, rendí mi frente

humillada en el polvo, mi fe ardiente

encaminó mi pensamiento al cielo;

y en alas de esa fe, tanto su vuelo

remontó, que las brumas de la mente

mezquina disipó resplandeciente

la eterna luz, rasgando el denso velo

Desde allí, con espléndida evidencia,

el enigma insoluble de la ciencia

resuelto contemplé, porque el humano

entendimiento olvida en su impotencia

que tan sólo de Dios en la Omnisciencia

está la clave del sublime arcano