Privilegios de la virtud y temores del poder violento

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Desembaraza Júpiter la mano,

derrámanse las nubes sobre el suelo,

Euro se lleva el sol y borra el cielo,

y en noche y en invierno ciega el llano;

tiembla, escondido, en torres el tirano,

y es su guarda, su muro y su recelo;

y erizado temor le cuaja en yelo

cuando el rayo da música al villano.

¡Oh serena virtud! El que valiente

y animoso te sigue, en la mudanza

del desdén y el halago de la gente,

se pone más allá de donde alcanza

en vengativa luz la saña ardiente,

y no del miedo pende y la esperanza.