Puerto desconocido...

By Tomás Morales

Puerto desconocido, desde donde partimos

esta noche, llevándonos el corazón opreso;

cuando estamos a bordo, y en el alma sentimos

brotar la melancólica ternura del regreso

Silencio; tras los mástiles la luna, pensativa,

en las inquietas ondas su plenitud dilata;

y en el cielo invadido por la pereza estiva,

las estrellas fulguran como clavos de plata

¡Oh, sentirnos tan solos esta noche infinita,

cuando, acaso, un suspiro de nuestra fe marchita

va a unirse al encantado rumor del oleaje!

Y emprender, agobiados, la penosa partida

sin que un blanco pañuelo nos de la despedida

ni haya una voz amiga que nos grite: ¡Buen viaje!