Puesta de sol

By José Tabares Barlett

El astro de oro, el luminar del cielo,

en las líquidas ondas se ocultaba,

la brisa, caprichosa, jugueteaba

en las selvas oscuras de tu pelo.

-¡Canta! -dijiste- con vibrante anhelo!

¡Canta esa lumbre excelsa que se acaba!-

Y en la línea indecisa fulguraba

del cárdeno horizonte, sin un velo

¡Lo recuerdo muy bien! En la agonía

del celeste volcán, bella María,

miraba yo tu faz encantadora

Y ante aquel espectáculo de muerte

¡raro contraste!, parecíame al verte.

que despuntaba, espléndida, la aurora