Que la pobreza es medicina barata y descuido seguro de peligros

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Mi pobreza me sirve de Galeno,

menos bestial por falta de la mula;

presérvame de ahítos y de gula,

y el barro de acechanzas de veneno.

Cenas matan los hombres; yo no ceno;

ni ladrón ni heredero me atribula;

güevos me dan sufragio de la bula,

mas no la bula sin sufragio ajeno.

Nunca maté la sed en la taberna,

que aun de sed no es matante mi dinero,

y abstinencia forzosa me gobierna.

Mi hambre es sazonado cocinero,

pues del carnero me convierte en pierna

hasta los mismos güesos del carnero.