Quéjase un galán de que lo ha olvidado su dama por otro

By Alberto Díez

No he de vengarme, Lisi, de agraviado,

del golpe de mi gusto penetrante,

mejor acuerdo, en caso semejante,

es dejar el castigo de olvidado.

Mi sentimiento, aunque disimulado,

lo miraré contento de triunfarte,

que cuando fácil te verá tu amante,

se ha de mudar, y quedaré vengado.

Escarmiento seré de mi porfía

con tan cruel, y desdichada estrella,

pues que de amor me falta confianza

O mal haya mil veces quien se fía

de mujer, aunque sea la más bella,

que tiene la firmeza en la mudanza